El segundo tropiezo consecutivo del Bàsquet Girona en casa tiene un culpable claro para Moncho: el rebote defensivo. Aunque los gerundenses suelen ser eficaces en esta faceta, el técnico lamentó profundamente los 7 rebotes ofensivos que el Baskonia logró capturar en los últimos diez minutos del partido.
“"Han sido fundamentales para la derrota final."
Moncho explicó que las concesiones no tienen una causa única, sino que cada rebote perdido se debió a circunstancias diferentes, incluyendo la fortuidad en balones que se van largos o rebotes extraños tras tiros libres, descartando una falta de esfuerzo de sus jugadores.
Respecto a la tendencia de encajar más de 90 puntos en cinco de los últimos seis partidos, el técnico gallego se mostró tranquilo, asegurando que se preocupa más por los puntos por posesión que por el resultado global. Confesó que la prioridad es mejorar en defensa, especialmente en “las puertas atrás, los rebotes, y los uno por uno”.
Esta derrota ha desvanecido las pocas opciones que tenía el Bàsquet Girona de clasificarse para la Copa del Rey. Sin embargo, Moncho restó importancia a la eliminación, centrándose en el “día a día, el siguiente entrenamiento, el siguiente rival”, antes de afrontar el próximo partido en Badalona contra el Joventut.




