Bosch ha expresado el enfado con ERC por no haber logrado el concierto económico prometido, pero insiste en que rechazar los fondos adicionales sería “muy difícil de explicar” a la ciudadanía. Este dinero, según el líder del Maresme, revertiría directamente en la Generalitat y en los servicios esenciales que se ofrecen a los ciudadanos de Cataluña.
“"La política implica negociación y nunca se puede conseguir todo lo que se plantea. Ambas partes deben quedar moderadamente contentas o razonablemente descontentas con el acuerdo. Se llama pragmatismo."
El presidente comarcal de Junts en el Maresme realizó estas declaraciones y publicaciones en sus redes sociales el 10 de enero de 2026, donde pide a la dirección del partido que sea permeable y escuche las voces del territorio antes de tomar una decisión definitiva sobre la votación.
A pesar de su postura pragmática, Bosch mantiene que el objetivo final de Cataluña debe ser una financiación similar a la vasca, pero considera que esto no debe impedir aprovechar las mejoras inmediatas que ofrece el acuerdo actual.




