El balance, confirmado por los patronatos de turismo de las diputaciones de Lleida y Girona, subraya que las excelentes condiciones de nieve fueron el principal atractivo. Los alojamientos cercanos a las pistas registraron ocupaciones cercanas al lleno, especialmente durante el puente de Fin de Año, cuando se rozó el 100%.
La demarcación de Lleida fue la gran protagonista, con más de 285.000 forfaits vendidos en sus once complejos de nieve. De estos, 190.000 correspondieron a Baqueira Beret. En cuanto al Pirineo Oriental, las cinco estaciones de Girona recibieron unos 150.000 usuarios, concentrados mayoritariamente en el dominio Alp 2500 (Masella y La Molina).
“"Se han superado los 275.000 forfaits de la campaña del año 2010, cuando se registró la que era la cifra más alta hasta ahora en la demarcación."
La ocupación media entre el 25 de diciembre y el 6 de enero fue del 71% en hoteles, campings y turismo rural. Las estaciones gestionadas por Ferrocarrils de la Generalitat (FGC) sumaron más de 195.000 usuarios, destacando La Molina (73.000), Boí Taüll (32.200) y Port Ainé (27.000).
El presidente de la Federación de Hostelería de Lleida, Josep Castellarnau, confirmó la satisfacción, señalando que la presencia de nieve en todo el Pirineo permitió distribuir a los turistas y evitar aglomeraciones. Estos resultados refuerzan la visión del esquí como “motor de las comarcas de montaña” durante el invierno.




