La popularidad de las bandas tributo, que interpretan éxitos de grupos como Hombres G (Hombres B) o MotörHead (MotörHits), ha evolucionado de ser un simple relleno en fiestas mayores a llenar salas medianas y grandes, incluyendo espacios como La Llotja de Lleida. Este fenómeno, impulsado por la nostalgia y la calidad musical, ha tenido una presencia masiva en la cartelera de salas como el Cafè del Teatre, La Boite y el Cotton Club durante el pasado invierno.
“"Suenan a los grupos a los que homenajean, normalmente suenan muy bien porque detrás hay músicos de mucha calidad, y no suelen fallar."
Toni Revés, programador de varias salas clave en Lleida, explicó que, a pesar de preferir la música original, el auge de estos espectáculos es “inevitable” hoy en día. Estos grupos ofrecen un show global, imitando la vestimenta, la posición y la gesticulación de la banda original, incluso hablando con el público en el idioma original del grupo.
El éxito se debe principalmente a la nostalgia de una generación que desea “seguir yendo de conciertos” y recordar la música de su vida. Además, las bandas tributo ofrecen una alternativa asequible y cercana ante la dificultad y los precios prohibitivos de ver grandes estrellas internacionales. Esta tendencia ha demostrado su capacidad de atracción, con conciertos de homenaje a Gun’n’Roses y Alan Parson Project que han logrado el sold out recientemente.




