La intervención se ha saldado con el decomiso de 1,2 millones de artículos almacenados en tres naves de Arbúcies, Sant Feliu de Buixalleu y Fogars de la Selva. La organización utilizaba estas instalaciones para realizar las mezclas químicas y el embalaje de las fragancias.
Los investigadores calculan que la red estaba activa desde 2021 y mantenía un ritmo de producción de 16.000 perfumes al día destinados a la exportación. Durante el operativo, se ha detenido a siete empleados que trabajaban sin contrato ni permisos legales.
Actualmente, las autoridades centran sus esfuerzos en localizar a los dos cabecillas de la organización, quienes han logrado eludir el arresto y se encuentran desaparecidos tras el desmantelamiento de la infraestructura.




