La oposición social a la infraestructura de Red Eléctrica ha crecido en el Priorat, el Baix Camp y el Tarragonès. Organizaciones como GEPEC y la plataforma No a la MAT Aragón-Cataluña señalan el 25 de febrero como el último día para registrar las reclamaciones oficiales.
“"La Organización Mundial de la Salud cataloga las zonas electromagnéticas como potencialmente cancerígenas."
El trazado contempla 180 kilómetros de línea con torres de hasta 55 metros de altura. Los agricultores denuncian que la instalación de estas estructuras en viñedos y olivares compromete la rentabilidad de las tierras y la seguridad de quienes trabajan bajo circuitos de 400 kV.
Ante lo que consideran una imposición por parte de las administraciones, las entidades preparan un contencioso administrativo. Advierten que llevarán el caso ante la Unión Europea si no se paraliza el proyecto, citando afectaciones en espacios de la Red Natura 2000.




