El operativo, coordinado por el Seprona de Tarragona, ha permitido localizar en una nave del polígono Agro-Reus una cámara frigorífica repleta de esta planta ornamental. Los investigadores sospechan que el material iba a ser distribuido en camiones hacia el centro de Europa, donde se utiliza para confección floral, generando beneficios de cientos de miles de euros.
“"Los grupos están bien organizados. Se desplazan en furgonetas, acceden al bosque y trabajan en equipos de entre cinco y ocho personas."
Además del impacto ambiental y el riesgo de incendios, la policía advierte sobre la existencia de explotación laboral. Paralelamente, la Generalitat ha iniciado los trámites para regular la recogida de esta especie en Catalunya y frenar así la actividad furtiva que afecta especialmente a las zonas boscosas de la provincia.




