La ciudad de Terrassa acogerá dos de los puntos de muestreo de este proyecto, situados en la depuradora de Terrassa–Les Fonts, donde se controlará tanto el agua de entrada (influyente) como la de salida (efluente) de la instalación. Este análisis es crucial para evaluar el volumen de microplásticos que llega y hasta qué punto el proceso de tratamiento reduce su presencia antes de que el agua sea devuelta al medio natural.
El estudio se centrará en partículas de polímeros sintéticos insolubles en el agua, con tamaños muy pequeños, de entre 0,1 micrómetros y 1,5 milímetros, además de fibras que pueden alcanzar hasta los 15 milímetros de longitud. Entre los materiales analizados se encuentran el polietileno, el polipropileno y el poliestireno, habituales en bolsas de plástico, envases o juguetes.
Se trata de una medida pionera, que debe servir para identificar el alcance real de la contaminación por microplásticos en los ríos y establecer, en el futuro, actuaciones específicas para minimizar su presencia.
Para llevar a cabo el estudio, la ACA ha sacado a licitación un contrato valorado en 291.037 euros, con una duración total de 23 meses. El proyecto prevé tres campañas de muestreo que permitirán recoger 123 muestras, dedicando catorce meses al trabajo de campo y seis meses al análisis y elaboración de los resultados.




