El propietario de la administración, Agustín Zurera, expresó su gran satisfacción por haber repartido la suerte. Destacó que, aunque su trabajo es “repartir ilusión”, es especialmente gratificante cuando esta se materializa en una cantidad tan importante de dinero.
“"Cuando esta ilusión se transforma en dinero, la verdad es que da alegría."
Zurera confirmó que los décimos se vendieron por máquina y que esta es la primera vez que su administración reparte un premio tan grande del Sorteo del Niño, aunque hace una década ya vendió un tercer premio de la Lotería de Navidad.
Además de la administración de la Avenida de Bejar, el Carrefour de Can Palet de Terrassa también vendió algún décimo ganador por internet. El segundo premio (el 45875) cayó íntegramente en Barcelona, mientras que el tercer premio (el 32615) fue a parar a Burgos y Granada.




