El autor toma prestado el título del artículo de un libro escrito por el sociólogo e historiador estadounidense Tony Judt, publicado en 2010. Esta obra, junto con ¡Indignaos! de Stéphane Hessel y El minotauro global de Yanis Varoufakis, sigue siendo totalmente vigente a principios de 2026.
El libro de Judt destacaba la creciente insatisfacción de la ciudadanía, que vio cómo sus expectativas de futuro chocaban con la gravísima crisis económica de 2008. Esta frustración por las promesas incumplidas provocó una reacción social generalizada.
Sinceramente, no creo que haya una receta para resolver nada, excepto la certeza de que cada vez nos alejamos más de las soluciones razonables, absortos mirándonos a nosotros mismos, menospreciando al vecino o envidiándolo, según hacia qué lado miremos.
Esta reacción se materializó en movimientos globales como el 15-M, la Primavera Árabe, el Occupy Wall Street, el Movimiento Anti-Austeridad en Grecia, los Chalecos Amarillos (Gilets Jaunes) en Francia en 2018, e incluso el proceso independentista en Cataluña.
Actualmente, las consecuencias de esta desafección se ven en todo el mundo, desde el Brexit hasta el movimiento MAGA de Donald Trump. El autor concluye que la idea de que las cosas van a peor sobrevuela el ambiente, un sentimiento que se ha visto reflejado recientemente con las movilizaciones de los agricultores en la comarca del Alt Empordà.




