Para las generaciones que vivieron la época dorada de las grandes orquestas de baile, Janio Marti y su formación se situaron en la cima, siendo la orquesta más contratada de España durante muchos años. Su hijo, Jordi Martí, destaca que su padre, Joan Anton Martí Soler, era “un crack” no solo profesionalmente, sino también personalmente, recordándolo como un personaje muy divertido que contaba chistes y hacía trucos de magia.
“"Convirtió las orquestas de baile en una especie de espectáculo."
Esta transformación se detalla en el libro Janio Marti, molt més que una orquestra, de la periodista Imma Pulido. Janio Marti fue un auténtico pionero en varios aspectos de la profesión. Innovó en el formato de la orquesta, siendo la primera en incorporar cantantes femeninas al escenario, además de añadir efectos visuales como humo, focos y pantallas.
También fue clave en la logística, ya que organizó los desplazamientos de la orquesta en autocar, con el punto de partida siempre en Vilafranca, para evitar el peligro de los viajes en coches particulares. El legado de Janio Marti se mantiene vivo en su tierra: en Vilafranca del Penedès, su figura fue incorporada a la familia de enanos de la Fiesta Mayor, y su hijo Jordi regenta el bar Janio’s en Sitges.




