La protesta se replica en varios puntos de Cataluña y de Europa, buscando evitar la firma del acuerdo comercial que, según el sector, perjudica gravemente su economía. En la demarcación de Lleida, los cortes se localizaron en la N-230 en el Pont de Suert, en ambos sentidos, y en la A-2 en Fondarella, en dirección a Barcelona.
Los manifestantes aseguraron que mantendrán el bloqueo total al tráfico de camiones en las dos vías que conectan la península Ibérica con Francia, aunque han reabierto el paso a los vehículos turísticos.
Uno de los puntos más afectados fue Pontós, cerca de la frontera francesa, donde cerca de un centenar de tractores bloquearon la AP-7 alrededor de las tres de la madrugada, obligando a cortar la autopista en ambos sentidos. Aunque también se cortó la N-II, los agricultores accedieron a reabrir esta vía solo para turistas a partir de media mañana del jueves.
Además de los bloqueos en Lleida y Girona, durante la jornada del jueves se previeron cortes en la A-27 en el puerto de Tarragona, la N-340 en el Vendrell, la C-38 en el Coll d'Ares y las vías C-17 y C-25 en la Catalunya Central.




