Las instituciones europeas cerraron el pacto la madrugada de este jueves, si bien el acuerdo debe ser ratificado por ambas instituciones. El objetivo principal es limitar las solicitudes de asilo que pueden ser consideradas admisibles.
La normativa revisa el concepto de “tercer país seguro”, que permite a los estados miembros rechazar una solicitud de asilo sin examinar su contenido. De ahora en adelante, ya no será obligatoria una conexión entre el solicitante de asilo y el tercer país para poder utilizar el concepto y proceder a la deportación.
También se amplían las circunstancias por las cuales una solicitud puede ser rechazada por inadmisible. Esto incluye si la persona solicitante ha transitado por el tercer país antes de llegar a la UE o si existe un acuerdo con un tercer país que garantiza que la solicitud será examinada.
Es relevante que los menores no acompañados quedarán excluidos de la aplicación del concepto de tercer país seguro. Además, quien recurra una decisión de inadmisibilidad ya no tendrá derecho automático a permanecer en la Unión Europea mientras dure el proceso de apelación.
Las modificaciones del concepto de tercer país seguro se aplicarán en todos los estados miembros a partir del 12 de junio de 2026, fecha de la plena aplicación del pacto migratorio.




