Este triunfo, el cuarto consecutivo en casa, es tan agónico como vital para el Covisa Manresa en la lucha por la permanencia en el Grupo 3 de la Segunda División B de Fútbol Sala. Los manresanos suman ahora 13 puntos, igualando al Bisontes Castelló, y abandonan el penúltimo puesto para situarse decimoterceros, la primera posición de descenso. El Sant Quirze, por su parte, todavía no ha puntuado en ninguno de los 13 desplazamientos disputados.
El partido, dirigido por Jairo Molero, fue un intercambio constante de ocasiones y goles desde el pitido inicial, con ambos equipos necesitados de puntos. El marcador reflejaba un 3-2 favorable a los locales en el primer cuarto de hora. A pesar de las buenas intervenciones de los porteros, Cella y Martí Puig, la dinámica se mantuvo abierta y sin especulaciones hasta el descanso.
Hacerse fuerte en el Pujolet resultará determinante en su objetivo de salvar la categoría, aunque el reto es sumar también fuera de casa, donde solo han conseguido un punto.
La segunda parte comenzó con un penalti transformado por Asis que ponía el 4-2, pero el Sant Quirze, entrenado por Àlex Navalón, reaccionó rápidamente. En menos de cuatro minutos, los vallesanos dieron la vuelta al marcador con goles de Ferru, Gordillo (de penalti) y Aitor, situando un peligroso 4-5. El Covisa tuvo que jugar con prisa y sufrió la lesión de Asis en el minuto 29.
Con el tiempo agotándose, el técnico Jairo Molero optó por el portero-jugador a 2:55 del final. Cuando todo parecía perdido, Lozano rompió por dentro para rematar el centro de Héctor y empatar a 40 segundos del final. La locura se completó cuando, a 22 segundos, una sexta falta del Sant Quirze permitió a Héctor transformar el doble penalti, sellando la victoria 6-5 y revirtiendo la mala racha de la primera vuelta.




