Las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado serán “flexibles” y no multarán por un periodo “razonable” a los conductores que no porten la baliza luminosa V-16. Esta medida es obligatoria desde el 1 de enero y el Ministerio del Interior la considera “imprescindible” para frenar la mortalidad por atropello.
“"Nuestro objetivo no es sancionador o recaudatorio, lo que nos mueve es la obligación de salvar vidas."
El anuncio se realizó durante la presentación de las cifras de muertes en accidente de carretera correspondientes a 2025, ejercicio en el que perdieron la vida 103 peatones, casi el 10% de las 1.119 víctimas mortales totales. Muchos de estos atropellos ocurren cuando los conductores salen del vehículo, a menudo para colocar los triángulos de emergencia.
Se estima que alrededor de 25 personas mueren cada año arrolladas mientras señalizan una avería o accidente. La V-16 evita el riesgo de bajar del vehículo, incorpora iluminación visible a un kilómetro de distancia y se integra en el sistema de vehículo conectado para informar de la incidencia a otros conductores.




