Esta nueva flota de 24 autobuses, que llaman la atención por su longitud, tiene una capacidad para 71 personas sentadas y 29 de pie. Cubrirán el trayecto entre Manresa y Barcelona, contando con nueve vehículos más de reserva, dos de los cuales estarán disponibles de forma permanente en Manresa.
Según fuentes de la compañía Monbus, la disponibilidad constante de vehículos de reserva mejorará la gestión de incidencias, ya que hasta ahora era necesario esperar a que un autobús terminara su servicio para dar apoyo a la línea Manresa-Barcelona.
Los vehículos están equipados con una caja negra para registrar datos clave e incidencias, además de sistemas de seguridad avanzados. Esto incluye una combinación de sensores de radar y cámaras que alertan en caso de peligro y que pueden iniciar automáticamente un primer frenado si el conductor no reacciona.
El nuevo equipamiento impide el arranque del vehículo si detecta que el conductor ha consumido alcohol, reforzando significativamente la seguridad vial en la línea interurbana.
Otros elementos de seguridad incluyen sistemas para detectar síntomas de cansancio o irregularidades en la conducción del chófer, aviso de incendio y mecanismos para prevenir salidas de carril, así como alertas específicas para la presencia de ciclistas o peatones delante del vehículo.




