La iniciativa, celebrada para conmemorar los 30 años de la Fundación Vicente Ferrer, fue dirigida por el músico Manel Camp, quien no pudo asistir por motivos de salud. A pesar de su ausencia, logró reunir a una gran variedad de artistas como Carles Cases, Lídia Pujol, Santi Careta, Zàping y Els Convidats.
El concierto, titulado 'Música para cambiar el mundo', se dividió en tres bloques. Comenzó con una muestra de ópera a cargo de Mireia Pintó y el pianista Vladislav Bronevetzky. Acto seguido, Santi Careta subió al escenario, tras la baja de última hora de Celeste Alías por motivos de salud.
Una de las piezas más espectaculares visualmente fue la combinación de música y acrobacias interpretada por David Moreno y Cristina Calleja. También fueron muy aplaudidas las actuaciones de los coros Escriny y Esclat Gòspel, e incluso se incluyó una reivindicación del sector agrícola con Olga López y David Sisó interpretando Cançó de suburbi de Josep Maria de Sagarra.
La velada, conducida por la periodista de Manresa Núria Bacardit, concluyó con el grupo Zàping, liderado por Ramon Escalé, que animó a las más de 500 personas reunidas en el teatro, cerrando una jornada de compromiso social y cultural para garantizar un futuro digno a los niños con discapacidad de Nepal.




