Esta iniciativa se enmarca en la estrategia de renaturalización de la ciudad, denominada RENATUReus, que busca un mejor aprovechamiento de los recursos hídricos propios y la promoción de la infraestructura verde. El proyecto, que impulsa la agricultura ecológica y la creación de espacios de encuentro, cuenta con el apoyo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, financiado por NextGenerationEU.
“"El Plan de Acción Municipal de estos cuatro años concede una gran importancia al agua de cada día, la cotidiana, y es por ello que tiene muy presente la priorización del agua como un elemento de gestión urbana de primer orden."
Las obras, que se iniciaron el pasado mes de abril, han supuesto una inversión de 101.648,32 euros (IVA incluido). La infraestructura incluye la captación del agua de la mina, la canalización de una nueva red y la construcción de un edificio con un depósito subterráneo para el almacenamiento y el tratamiento del agua antes de su utilización.
La diversificación de fuentes de abastecimiento es un reto clave para la ciudad. Aigües de Reus ya utiliza agua no potable, con plenas garantías sanitarias, para la limpieza de la vía pública y el alcantarillado, así como para empresas de los polígonos Agro-Reus y Tecnoparc. Además, desde 2025, las piscinas municipales también utilizan agua no apta para uso de boca, gracias a la red procedente de la mina del barrio Fortuny.




