Los Bomberos recibieron el aviso a las 11.09 horas, alertados por un vecino, ya que la granja, al parecer propiedad de dos hermanos, se encontraba vacía en ese momento. El acceso fue complicado, pues la instalación está ubicada en una zona alejada de vías principales, junto al barranco del Burgar.
El objetivo principal de los equipos de extinción fue sectorizar el fuego y evitar que se propagara a la zona de las jaulas. Las llamas afectaron principalmente maquinaria y paja, provocando una gran columna de humo negro visible en los primeros momentos del siniestro.
El fuego se dio por estabilizado a las 12.19 horas y por controlado a las 13.22 horas. Aunque el humo rompió la cubierta de la nave, la rápida actuación de los Bomberos fue crucial para garantizar que las llamas no llegaran a la zona donde se encontraban los 10.000 conejos.
Al lugar de los hechos también se desplazaron efectivos de los Vigilantes Municipales de La Selva del Camp, una patrulla del Cuerpo de Agentes Rurales y otra de los Mossos d'Esquadra. Una dotación de Bomberos de Reus permaneció en la granja hasta media tarde para remojar y retirar la paja humeante con la ayuda de un toro mecánico.




