El episodio meteorológico, aunque no dejó grandes cantidades de lluvia, generó un oleaje intenso que saltó a los paseos marítimos. Los puntos más débiles, como el paseo del Arenal de l'Ampolla, la playa de Migjorn en Sant Jaume d'Enveja y la Isla de Buda, volvieron a sufrir la entrada del mar. La empresa que explota las Salinas de la Trinitat suspendió la actividad nocturna y la planta permaneció parada durante el martes.
“"Este punto de discrepancia hace que no se acabe de tomar una decisión con cara y ojos."
La preocupación se centra ahora en evaluar la regresión que dejará el temporal en una costa deltaica considerada muy 'débil' y frágil, que está 'en manos del mar'. La alcaldesa de Sant Jaume d'Enveja, Teresa Solsona, lamentó que la playa de Migjorn retrocedió 70 metros el año pasado, incluso con un invierno normal. A pesar de que el temporal Gloria, del que ahora se cumplen seis años, puso el foco en esta degradación, todavía no se ha actuado con la contundencia necesaria y el debate sobre las soluciones continúa abierto.
La Mesa de Consenso del Delta apuesta por el 'sistema holandés' y el dragado marino de las arenas para ampliar playas y sistemas de dunas. Un proyecto piloto se llevará a cabo en el Arenal de l'Ampolla, donde el temporal Gloria hizo desaparecer la playa. El alcalde Francesc Arasa alertó que el rompeolas provisional construido para proteger la zona residencial no aguantaría un temporal de la magnitud de Gloria. El proyecto definitivo para renaturalizar el Arenal, que incluye la recuperación de 100 a 150 metros de playa con diques sumergidos, se prevé licitar durante el primer trimestre de este año.




