La detención se produjo durante un control en la autopista, realizado en coordinación con el Departament de Territori, Habitatge i Transició Ecològica, para controlar la importación y el transporte de animales. Aunque la furgoneta estaba homologada, la documentación presentada por el detenido resultó ser fraudulenta.
Los veterinarios comprobaron que los catorce cachorros, de razas como Capavoo, Cavalier, Maltipoo y Teckel, tenían solo diez semanas, lo que infringe la normativa vigente que establece una edad mínima de quince semanas para la importación. Además, carecían de las garantías sanitarias necesarias, como la efectividad de la vacuna contra la rabia.
La documentación falsificada incluía una factura de compra que utilizaba los datos de un núcleo zoológico del Baix Empordà que había cerrado sus puertas en septiembre de 2024.
El hombre fue detenido por falsificación de documento público, oficial o mercantil. Los cachorros fueron inmovilizados preventivamente y trasladados a una protectora de animales. La policía investiga el destino final de los perros, ya que una parte iba a un centro inexistente en el Baix Empordà y diez a un núcleo zoológico de Huesca.




