Los registros provisionales del Instituto de Estadística de Cataluña (Idescat) sobre nacimientos en 2024 muestran que Mia se situó justo detrás de Sofía/Sofia, Júlia/Julia, Martina y Ona. Con 320 bebés registradas con este nombre, forma parte del top 5 de nombres femeninos más utilizados en la comunidad.
Este auge se enmarca en la tendencia dominante de nombres cortos, sonoros y fáciles de pronunciar en varios idiomas, una característica muy valorada por las familias en un contexto globalizado. Esta preferencia contrasta con la década de los 50, cuando predominaban nombres largos o de inspiración religiosa como Antonio, José, Montserrat o Teresa.
Esta mezcla de tradición bíblica y proyección internacional explica buena parte del magnetismo que ha disparado su popularidad en Cataluña.
Etimológicamente, Mia se considera una forma derivada de María, que procede del hebreo Miriam. Su significado se asocia a conceptos como “amada de Dios”, “querida” o “la elegida”, reforzando su carga simbólica. Su versatilidad permite que funcione igual de bien en catalán, castellano o inglés.
El incremento de la popularidad de Mia se produce en un escenario de mínimos históricos de natalidad en Cataluña. En 2024 nacieron 53.793 bebés, un 0,8% menos que el año anterior, lo que hace que la consolidación de cualquier nombre en el ranking sea especialmente significativa.




