La mayoría de las viviendas adquiridas el año pasado por el consistorio se concentran en tres fincas enteras, incluyendo los 26 inmuebles de la Casa Orsola, comprados conjuntamente con la Fundació Hàbitat 3 tras las protestas vecinales. También se adquirieron una cuarentena de pisos a la inmobiliaria Building Center, propiedad de CaixaBank.
En cuanto a los solares, el Ayuntamiento compró un terreno de la Sareb en la calle del Escolapi Càncer, en Torre Baró, por 1,8 millones de euros. Además, se adquirió una parte de un solar en la calle de Roc Boronat, en el Poblenou, y se ampliaron unos terrenos en Sants para triplicar la capacidad de construcción de viviendas.
El 32% de los ciudadanos dicen ahora que la vivienda es el problema principal de la ciudad.
Esta "inversión récord", según el ejecutivo de Collboni, llega en un momento clave donde la crisis de la vivienda se ha convertido en la principal preocupación de los barceloneses, superando la inseguridad y la limpieza. Actualmente, el parque público de vivienda de Barcelona cuenta con 13.000 pisos.
A pesar de la aceleración en las adquisiciones, el mandato ha estado marcado por el fracaso en la revisión de la ordenanza del 30% de vivienda protegida, impulsada anteriormente por el ejecutivo de Ada Colau. El alcalde Collboni señaló que la norma "no ha dado los resultados esperados", mientras que los Comuns le han acusado de querer desvirtuar su sentido original.




