La movilización, que forma parte de una serie de protestas en unas cuarenta ciudades del Estado, comenzó alrededor de las doce del mediodía en los Jardinets de Gràcia y llegó hasta la plaza Catalunya. Los organizadores cifraron la asistencia en cerca de 5.000 personas, mientras que la Guardia Urbana contabilizó 1.200 manifestantes.
La protesta fue convocada por entidades como la Coalició Prou Complicitat amb Israel, la Comunitat Palestina de Catalunya, el Global Movement to Gaza y la Xarxa Solidària contra l’Ocupació de Palestina. Durante el recorrido, se leyó una carta del activista palestino encarcelado Marwan Barghouti frente a la sede de la Comisión Europea en Barcelona.
“"Por eso seguimos en la calle, seguiremos en las calles, y por una Palestina libre hasta que se haga justicia. No solo queremos palabras, sino que queremos acciones ya por parte de nuestros gobiernos."
La portavoz de la Coalició Prou Complicitat, Alys Samson, criticó el papel de las instituciones, señalando que “siguen sin estar a la altura de la situación”. Samson exigió el embargo de armas y el fin de todas las relaciones con el estado de Israel, además de la liberación de las prisioneras palestinas.
La activista Ariadna Masmitjà, participante de la Global Sumud Flotilla, reivindicó que los impuestos de los ciudadanos no deben alimentar “ningún genocidio, apartheid ni ocupación”, y envió un mensaje de apoyo a los prisioneros en Israel.




