La constitución legal de la nueva operadora, con sede en el departamento de Territori, se formalizó el viernes bajo la mirada del decano del Colegio Notarial de Catalunya. Este acto siguió a la firma simbólica realizada el lunes por la consejera Sílvia Paneque, el presidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredia, el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, y el ministro de Transportes, Óscar Puente.
Inmediatamente después de la firma, se celebró el primer consejo de administración, con la presencia de los cuatro miembros designados por Renfe y los cinco de la Generalitat. Entre ellos se encuentra el consejero delegado, Òscar Playà, quien dejará sus funciones como director del metro de TMB para empezar a confeccionar el equipo de la nueva compañía.
“"Somos conscientes de la pregunta que se hace la gente, y la respuesta es honesta: esto no se resuelve de un día para otro, a partir de ahora ponemos las bases para que el servicio funcione mejor en el futuro. Esto no es un eslogan, es un cambio profundo."
A pesar de la formalización, la consejera Paneque pidió paciencia, ya que la nueva Rodalies de Catalunya no operará efectivamente hasta 2027, una vez obtenga las licencias ferroviarias y los certificados de seguridad necesarios.
Paneque, que también preside la empresa mixta, destacó el "liderazgo de la Generalitat" en la gestión, a pesar de que Renfe mantiene la mayoría del capital social (50,1% frente al 49,9% del gobierno catalán). Subrayó que la nueva operadora dispone ahora de las herramientas para mejorar el servicio con decisiones adoptadas desde el territorio.




