La GSMA, organizadora del mayor evento de tecnología móvil del mundo, ha puesto en marcha una comisión para estudiar el impacto de la supresión de las 10.000 plazas de pisos turísticos en Barcelona a partir de 2028. Aunque el compromiso contractual con la ciudad se extiende hasta 2030, la organización teme que la falta de oferta haga inviable la celebración del congreso.
“"De momento, no hay nada cerrado, ni nada está claro. Pero el Mobile sabe que solo con las plazas hoteleras no se cubre la demanda de asistentes."
Un informe de la consultora PriceWaterhouseCoopers (PwC), que utiliza datos del Observatorio del Turismo de Barcelona, ha cuantificado el riesgo. Actualmente, los pisos turísticos acogen al 40% de los congresistas, alcanzando una ocupación del 95% durante el MWC.
La eliminación de esta oferta reduciría las plazas de alojamiento a 94.196, frente a una demanda de 146.328 personas durante el congreso. Esto implica que más de 50.000 visitantes se quedarían sin alojamiento, un problema que se extiende a otros grandes eventos como el festival Sónar o el Gran Premio de Fórmula 1.
La posible marcha del MWC pondría en riesgo un impacto económico anual de entre 500 y 600 millones de euros para Barcelona y la pérdida de 13.000 empleos directos. Además, el Gremi d'Hotels, liderado por Jordi Clos, ha alertado que subir la tasa turística municipal podría “asfixiar” el turismo de congresos.




