Los convocantes han emitido un comunicado donde especifican que no son bienvenidos los cargos públicos ni las personas identificadas como miembros del Partido Popular o de Vox, y han avisado de que no se permitirá su asistencia a la movilización.
La protesta nace con la voluntad de ser una manifestación de país, abierta a la ciudadanía que quiera defender los servicios públicos en Catalunya y una movilidad eficiente en el día a día.
Las entidades de usuarios del tren siempre han rechazado interlocutar con la ultraderecha, a la que acusan de no respetar los principios democráticos más básicos.
Esta decisión se fundamenta en la utilización partidista que, según los organizadores, ambos partidos han hecho del conflicto ferroviario, considerándolos parte del problema estructural. La convocatoria es en la Estació de França, bajo el lema 'Sense trens no hi ha futur'.
El objetivo principal de la protesta es denunciar la falta de inversión sistemática del Estado en infraestructuras ferroviarias en Catalunya, así como la mala gobernanza del sistema por parte de Adif, Renfe y los distintos gobiernos responsables.




