El Blue Monday, considerado el día más triste del año debido a la combinación de frío, deudas posnavideñas y la vuelta a la rutina, llega el 19 de enero. Para evitar el desánimo, la oferta de ocio en Catalunya se ha diversificado con propuestas que buscan la liberación de endorfinas, desde lugares para dar saltos hasta espacios para descargar la rabia acumulada.
Una de las tendencias más populares para dar «saltos de alegría» son los 'jumping clubs'. Recientemente han abierto nuevos espacios como Urban Planet en el Parc Vallès de Terrassa, un macro 'trampoline park' de 3.000 m², y Hijump Park en el centro comercial Màgic de Badalona. Otros clásicos metropolitanos incluyen JumpYard en Cornellà y The Indoor Jumping Club en la ciudad de Barcelona. Este tipo de locales, llenos de colchonetas y circuitos de obstáculos, ayudan a ahuyentar la depresión estacional.
Nada mejor para ahuyentar la depresión estacional que pasarte por un club de salto o una sala de la ira para liberar tensiones acumuladas y llenarte de endorfinas.
Para quienes buscan una descarga de adrenalina más intensa, existen los recorridos de aventura como Sapakara Fun Parcs en Cornellà, conocido como un «parque extremo para adultos», y GameSide en Terrassa, con salas de juegos interactivos inspirados en concursos de televisión. Como alternativa creativa, la manualidad de moda es la pintura con neón, que se puede practicar en locales como Paint Barcelona o Wine and Art, donde se crean obras fluorescentes mientras se disfruta de vino ilimitado.
Una opción radical para desestresarse es visitar las salas de la ira, donde se puede pagar para romper electrodomésticos y muebles. El rincón más famoso es Axerum en Vilanova i la Geltrú, que combina sala de la ira con lanzamiento de hachas. En Barcelona ciudad, se encuentra The Rage Room. Finalmente, para los remedios naturales, se recomienda «tocar césped» en parques menos masificados como los Jardines de Mossèn Cinto Verdaguer en Montjuïc o el Turó Park en Sarrià.




