Cerca de las 4:30 de la tarde, los manifestantes encendieron tres hogueras utilizando neumáticos, plásticos y pacas de paja. Esta acción generó un humo muy denso y negro que redujo drásticamente la visibilidad en la calzada de la autovía.
La densa humareda se dirigió hacia el paso alternativo que los Mossos d’Esquadra habían habilitado por la carretera vieja, a la altura de Cal Rosal. Ante el riesgo para la seguridad de los conductores, la policía catalana decidió cortar totalmente el tráfico durante un tiempo.
Esta interrupción provocó retenciones significativas. Aunque alrededor de las 5 de la tarde se restableció el paso, los vehículos continuaban circulando muy lentamente en dirección norte, siendo desviados por la carretera vieja hasta Berga, con algunos tractores circulando para ralentizar aún más la marcha. La movilización en el Berguedà se mantiene activa.




