El Ayuntamiento de Gironella ha dado luz verde a la aprobación inicial de una ordenanza que regula los clubes de cannabis, aunque actualmente no existe ninguna solicitud de implantación. El alcalde, David Font (Més x Gironella), señaló que el objetivo es prevenir conflictos vecinales, como los experimentados recientemente en Berga.
“"Ordenar una potencial realidad que se puede dar de cara al futuro, garantizando siempre la convivencia vecinal y la salud pública."
Los criterios de ubicación son muy restrictivos. Los clubes deben mantener una distancia mínima de 100 metros de equipamientos culturales o deportivos, 300 metros de centros educativos o sanitarios, y 500 metros entre clubes. Esta normativa excluye más del 80% del término municipal, incluyendo el centro de Gironella, y solo permite la instalación en zonas como el Cap del Pla o Viladomiu Vell.
La normativa también establece condiciones técnicas como una superficie máxima de 100 m², aforo limitado por seguridad, acceso independiente de las viviendas y sistemas de extracción y ventilación hasta la cubierta. El Ayuntamiento podrá ejercer control y sanciones, incluso la clausura provisional de la actividad en caso de incumplimiento.




