La portavoz de la Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC), Olaya Salardón, ha confirmado la existencia de operadores de grúas ajenos a las aseguradoras que acuden a remolcar coches averiados. Estos aprovechan la información de geolocalización que las balizas V16 transmiten al mapa de la DGT para presentarse en el lugar del incidente antes que la asistencia oficial.
“"Aprovechan la desprotección del conductor, que en esta situación firma cualquier cosa."
La estafa puede costar a los conductores incautos entre 170 y 300 euros, ya que la aseguradora se niega a cubrir el servicio no solicitado. Para evitarlo, la policía y la Unión Española de Entidades Aseguradoras (Unespa) recuerdan que los clientes deben recibir previamente los datos, como el nombre o la matrícula de la grúa que realizará el servicio.
La DGT niega haber lanzado advertencias oficiales sobre estas prácticas, aunque confirma la existencia de un registro de vehículos de asistencia. Por otro lado, la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) ha aclarado que la baliza V16 no vulnera la privacidad, ya que el identificador técnico que transmite no está asociado a ninguna persona ni matrícula.
“"La valoración inicial es positiva. Son dispositivos pensados para reducir siniestros; lo innegable es que cada año muere gente saliendo del coche para colocar los triángulos."
A pesar de la valoración positiva del Real Automóvil Club de Catalunya (RACC), su portavoz, Albert Puigdemont, critica la falta de pedagogía por parte de las administraciones sobre el uso correcto y las implicaciones del nuevo dispositivo, lo que ha generado numerosas controversias.




