La cabalgata, considerada el acto central de la fiesta de La Corrida, contó con la participación de una cuarentena de carruajes y aproximadamente 110 animales, incluyendo caballos, burros, mulas y ponis. Este desfile por la avenida Llobregat de Puig-reig mantiene viva la tradición ligada a San Antonio y los Tres Tombs.
Este año, la corporación municipal hizo historia al entregar los estandartes a tres mujeres por primera vez: Carme Rosell (representante de los caballos), Francesca Dolla (de las mulas) y Aina Pareja (de los burros). La cabalgata comenzó con un ligero retraso y un recorrido modificado para evitar las bajadas pronunciadas debido a la llovizna.
El pronóstico de precipitaciones intensas obligó a suspender las carreras de caballos, burros y ponis que debían celebrarse por la tarde, lo que acortó la jornada festiva.
Uno de los momentos más esperados fue el tradicional juego de cintas, donde los jinetes intentaban acertar la anilla con un palo. Incluso el párroco Mossèn Josep Solà i Casals estuvo presente para bendecir a los participantes y a los animales, a pesar de tener que hacerlo con un anorak debido al mal tiempo.




