Las estaciones de esquí nórdico confirman la mejor situación de nieve de los últimos años
La última nevada ha permitido consolidar espesores de hasta 110 cm en Lles de Cerdanya y abrir la práctica totalidad de los circuitos.
Por Jordi Serra Martínez
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Esquiadors de fons gaudint de la neu pols en un circuit traçat al bosc del Pirineu català.
Las siete estaciones de esquí de fondo de la marca Tot Nòrdic, principalmente en la Cerdanya y el Alt Pirineu, han alcanzado las mejores condiciones de nieve de los últimos años gracias a la fuerte nevada del pasado fin de semana.
La importante nevada caída el fin de semana, que dejó hasta 51 centímetros de nieve nueva en el refugio de Malniu, ha reforzado la excelente base de nieve de la que disponen los complejos. Por ejemplo, la estación de Lles de Cerdanya ya presenta espesores de entre 80 y 110 centímetros, con sus 28 kilómetros de circuitos totalmente operativos.
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"Disponer de nieve en abundancia siempre es una muy buena noticia, no solo para las propias estaciones sino también para todos los respectivos municipios o valles de los que forman parte, porque esto garantiza actividad económica."
La situación es igualmente favorable en el resto de instalaciones de fondo. La estación vecina de Aransa y Tuixent-la Vansa disponen de 30 kilómetros de circuitos abiertos cada una, mientras que Guils-Fontanera alcanza los 33 kilómetros. Más al sur, Sant Joan de l'Erm tiene trazados 20 kilómetros, y en el Pallars Sobirà, Tavascan tiene abiertos la totalidad de sus 15 kilómetros. Todas las estaciones también tienen abiertas las áreas para raquetas de nieve y la totalidad de los servicios turísticos.
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"El estado de la nieve es espectacular. Hacía al menos siete años que no encontraba una nieve tan buena en estas fechas. Ha valido la pena esperar porque no recordábamos en años un estado tan bueno y un tiempo tan fantástico."
Esta euforia se extiende a las estaciones de esquí alpino, que también disfrutan de las mejores condiciones de los últimos años. El dominio Alp 2500 (formado por Masella y La Molina) funciona prácticamente al 100%, con 143 kilómetros abiertos y un espesor máximo de 140 centímetros. Otros complejos como Boí Taüll (150 cm) y Vallter (145 cm) también presentan acumulaciones excepcionales. Sin embargo, las estaciones han hecho un llamamiento a la precaución para quienes deseen salir de las zonas controladas para hacer esquí de travesía o raquetas.