Las irregularidades en el proceso de Formación Sanitaria Especializada (FSE) comenzaron con el incumplimiento de los plazos fijados por la orden ministerial, incluyendo la publicación tardía de las listas definitivas de admitidos, solo una semana antes del examen, el viernes anterior a la prueba.
Además de los retrasos, miles de aspirantes han denunciado numerosos problemas informáticos. Colectivos profesionales estiman que hasta 10.000 candidatos podrían tener errores en la valoración de su expediente académico, lo que incrementa la sensación de desorden e incertidumbre.
“"Empiezas a prepararte desde bachillerato, son seis años de carrera, y cuando llega el momento decisivo te lo ponen aún más difícil."
Uno de los puntos más polémicos es la reducción de sedes de examen. Cataluña ha perdido la sede de Girona, obligando a los estudiantes, incluidos los 108 de la Universitat de Girona, a concentrarse en Barcelona, una situación que contrasta con el funcionamiento de años anteriores.
“"No se trata de errores puntuales sino de una cadena de decisiones erróneas y de una gestión claramente negligente del Ministerio."
La crisis también ha afectado la elaboración de la prueba, ya que el comité encargado de redactar las preguntas dimitió el verano pasado por desacuerdos económicos, generando dudas sobre cómo se ha confeccionado finalmente el examen que concentra el 90% de la nota final.




