La victoria, la tercera consecutiva fuera de casa, permite al Girona escalar hasta la novena posición con 24 puntos, consolidando su buena racha. Los gerundenses mantienen su superioridad histórica en el feudo blanquiazul, donde suman cuatro victorias y dos empates en seis visitas. El Espanyol, por su parte, continúa quinto con 34 puntos y sin conocer la victoria en este 2026.
La primera parte fue de dominio del Girona en posesión, pero con pocas ocasiones claras, ya que el Espanyol de Manolo González cerró bien los espacios. La acción más clara la tuvo Lemar, detenida por Dmitrovic (35’). La polémica llegó en el tiempo añadido (45’), cuando el colegiado pitó un penalti riguroso sobre Hugo Rincón. Después de que Dmitrovic detuviera el primer lanzamiento de Vanat, el penalti tuvo que repetirse por adelantamiento del portero, y Vanat anotó el 0-1 (45+3’).
El partido estuvo marcado por la polémica arbitral, ya que los dos penaltis señalados a favor del Girona fueron considerados rigurosos por la mayoría de analistas deportivos.
En la reanudación, el Espanyol se vio obligado a ser más protagonista y generó varias ocasiones claras, especialmente a través de Jofre y Cabrera, pero la defensa gerundense, liderada por Blind y las paradas de Gazzaniga, resistió la avalancha. El Girona pecó de precipitación en sus contras, a pesar de disfrutar de más espacios.
La sentencia llegó en el tiempo añadido de la segunda parte (93’). En un contraataque, Asprilla forzó otro penalti dudoso de Rubén Sánchez. Vanat, sin errores esta vez, transformó el 0-2 definitivo. El final del partido se alargó debido al lanzamiento de objetos hacia Gazzaniga, que celebró el gol dirigiéndose a la afición local.




