El episodio de acumulación de desechos se produjo principalmente debido a la gran cantidad de cartón depositada por los vecinos tras abrir los regalos de los Reyes Magos. El jueves era el primer día que los ciudadanos podían tirar esta fracción en los contenedores multifracción de algunos barrios, los cuales acabaron desbordados.
“"Es un hecho que no debería haber pasado."
El alcalde de Girona, Lluc Salellas, confirmó la situación en redes sociales el viernes por la noche, señalando que el vertido masivo de cartón y otras fracciones se sumó a “diversas averías de vehículos” y a la dificultad de transportar la orgánica a los centros de tratamiento de Pedret i Marzà a causa de cortes de carreteras.
Salellas solicitó a la empresa concesionaria, Girona+Neta, “recursos adicionales” para normalizar la situación. Sin embargo, el concejal del PP, Jaume Veray, criticó duramente la gestión, calificando la situación de “vergüenza” y de “manual del fracaso en gestión pública”.
A partir del lunes se comenzarán a instalar gradualmente nuevos contenedores en la ciudad, sustituyendo el sistema multifracción por uno separado para cada fracción. Esto permitirá a los vecinos, utilizando la tarjeta, depositar los residuos cualquier día y hora.




