Moià celebra con éxito los 50 años de la recuperación del Ball de Gitanes

La conmemoración llenó la iglesia parroquial con un centenar de bailarines y culminó la trilogía de danzas tradicionales catalanas.

Imatge genèrica de dansaires tradicionals catalans, vestits amb capes i faldilles, ballant en una església plena.

Imatge genèrica de dansaires tradicionals catalans, vestits amb capes i faldilles, ballant en una església plena.

Moià culminó ayer la trilogía de recuperación de danzas tradicionales celebrando los 50 años del Ball de Gitanes, llenando la iglesia parroquial con bailarines históricos y actuales.

La celebración de los 50 años de la recuperación del Ball de Gitanes (Baile de Gitanas) en Moià cerró una serie de actos que, durante las últimas Fiestas Mayores de Invierno, han recordado el regreso a escena del Ball del Ciri y el Ball dels Garrofins. La iglesia parroquial acogió a un centenar de danzantes, en una jornada gris y lluviosa.
La velada, amenizada por la Cobla Sabadell dirigida por Josep Valldaura, comenzó con el Ball del Ciri, una pieza elegante que simboliza el relevo de los administradores del altar parroquial. Seguidamente, los más pequeños representaron el Ball dels Garrofins, el ritual danzante que anuncia la fiesta mayor invernal.
Durante el acto, se formalizó el traspaso de la bandera de Sant Antoni de manos del administrador vigente, Nil Clusella, al nuevo, Adrià Clotet. Además, se anunció que el nuevo arriero de honor es Josep Antoni Mur, jefe del Cuerpo de Agentes Rurales de la Generalitat de Catalunya.
El momento culminante fue el Ball de Gitanes, con la presencia del personaje del Pollo y la participación de un nutrido grupo de bailarines de los últimos cincuenta años. Se hizo un reconocimiento especial a Rosa Forcada y Jordi Ferrer por su liderazgo en mantener viva esta tradición en Moià.
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