Los trabajos, con un presupuesto estimado de cerca de 500.000 euros, se centran en el tramo comprendido entre el PK 2+600 y el PK 2+750, una zona que bordea un macizo rocoso de hasta 80 metros de altura.
La actuación de emergencia incluye la estabilización del talud afectado, la reposición de la barrera dinámica dañada e intervenciones preventivas en otros puntos de la ladera con riesgo de nuevos desprendimientos.
Mientras se ejecutan las obras, se ha habilitado un paso alternativo para garantizar la circulación y reducir las afectaciones a la movilidad entre Balaguer y Camarasa.
Según las previsiones de la Diputación, la carretera podría reabrirse al tráfico en el plazo de un mes, una vez se garantice la seguridad del vial. La finalización completa de los trabajos está prevista en un plazo aproximado de tres meses.
La diputada del área de Servicios Técnicos, Cristina Morón, junto con el director del área, Ivan Sabaté, y la alcaldesa de Os de Balaguer, Estefania Rufach, visitaron la zona para supervisar el inicio de las tareas de limpieza y estabilización del talud.




