Los agricultores catalanes continúan con las movilizaciones iniciadas el día 8, expresando su rechazo al acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y Mercosur. Denuncian que los productos importados a menudo no cumplen las estrictas garantías sanitarias exigidas a los productores locales, poniendo en riesgo la viabilidad del sector.
“"Nosotros nos mantendremos fuertes y seguiremos con los cortes de las vías, como mínimo, hasta el lunes, que es cuando debe firmarse el acuerdo de la Unión Europea con Mercosur."
El consejero de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación de la Generalitat, Òscar Ordeig, pidió el viernes “responsabilidad” a los convocantes de las protestas. Ordeig reclamó que se garantizara la movilidad para el suministro de servicios esenciales, como el pienso para los animales de las granjas.
Según el Servicio Catalán de Tráfico, los cortes afectan puntos clave como la A-2 entre Bell-lloc d’Urgell y Mollerussa, los accesos al Puerto de Tarragona (A-27), y la AP-7 entre Borrassà y Vilademuls (Girona). También se han sumado cortes en la N-II en Bàscara y la C-16 en Casserres (Barcelona).
Las protestas también se extendieron a Galicia, donde agricultores de Ourense cortaron la A-52 en Xinzo de Limia. Paralelamente, la intensa nevada en el Pirineo catalán ha obligado a cortar tres carreteras adicionales, incluyendo la C-28 por riesgo de aludes entre Baqueira y Casa Sastrada (Lleida), y a usar cadenas en una veintena de vías.




