Cristian Ovidiu Talpa, transportista en Lleida, relata los desafíos de la migración

El hombre, originario de Rumanía, llegó a España hace más de veinte años y tuvo que superar la barrera del idioma y homologar su carné de conducir.

Imatge genèrica d'un camió o un transportista fent una pausa en una àrea de servei.

Imatge genèrica d'un camió o un transportista fent una pausa en una àrea de servei.

El transportista Cristian Ovidiu Talpa, originario de Rumanía, reflexiona sobre las dificultades de la migración y la integración laboral en España, donde reside desde hace más de veinte años, principalmente en Lleida.

Talpa llegó a España siguiendo a su esposa en busca de empleo, aterrizando inicialmente en Aragón. Durante los primeros años, trabajó en el campo y en “todo lo que salía”, ya que su pasado como militar en Rumanía no facilitó el acceso inmediato a trabajos cualificados.

"En mi país trabajaba en el ejército, pero decidimos venir aquí en busca de un nuevo futuro. Al principio fue muy difícil porque la barrera del idioma era un gran hándicap y solo conseguía trabajos con sueldos muy bajos, menores incluso de lo que ganaba en Rumanía."

Cristian Ovidiu Talpa · Transportista
La superación de la barrera lingüística fue clave para su progreso. Talpa logró fluidez gracias a escuchar la radio, conversar con la gente y apuntarse a un curso de español. Este avance le permitió volver a obtener el carné de vehículos pesados, ya que el que tenía de Rumanía no era válido sin homologación.
Tras obtener el permiso, entró a trabajar en una empresa de transporte por carretera en Lleida, donde lleva casi veinte años. Talpa señala que las condiciones para los nuevos migrantes han mejorado significativamente, ya que las empresas ahora buscan empleados, les ayudan con la documentación y les ofrecen formación o cursos de idiomas.
Cristian y su esposa tienen dos hijas nacidas en España y su madre también se ha trasladado al país. Aunque su futuro parece ligado a Lleida, no descartan trasladarse más cerca del mar, una pasión que les permite escaparse a menudo en coche desde la capital del Segrià.
Compartir: