El portavoz de la entidad, Eduard Escolà, avanzó en Catalunya Ràdio este lunes 12 de enero que los agricultores consideran que sus reivindicaciones han sido escuchadas. Confían en que la intervención del Govern permitirá minimizar los perjuicios derivados del levantamiento de los aranceles con América Latina.
“"Uno de los puntos es blindar al máximo a los agricultores y el otro es blindar la seguridad alimentaria de nuestra gente."
Ramon Rojo, portavoz de Revolta Pagesa en el Camp de Tarragona, explicó que el levantamiento del corte se produce gracias a los compromisos adquiridos con el sector. La reunión con el presidente Illa está prevista para la tarde de este lunes.
Las principales demandas se centran en garantizar la seguridad alimentaria y el etiquetado claro que marque el origen del producto. Además, solicitan ayudas para compensar la diferencia con los costes de producción respecto a los países de Sudamérica, exigiendo que los productos extranjeros tengan las mismas garantías que los autóctonos.
La decisión se tomó en asamblea el domingo por la noche, tras pasar cuatro noches a la intemperie. A pesar del levantamiento en Tarragona, los agricultores habían mantenido otros cortes importantes en la AP-7 entre Borrassà y el Alt Empordà, la C-16 en el Berguedà, y la C-38 en el Coll d'Ares.




