La operación de desmantelamiento comenzó a las 10 horas del 9 de enero, cuando una excavadora accedió al conjunto escultórico de 400 metros cuadrados. Esta edición del belén, que se ha convertido en un evento imprescindible de la Navidad en la zona, registró una cifra de visitantes similar a la del año anterior.
La obra estaba compuesta por 350 metros cúbicos de arena y fue creada por una decena de artistas internacionales procedentes de países como Bélgica, Irlanda, Italia, Países Bajos, Letonia, República Checa y Cataluña. La temática de este año estaba inspirada en la paz y los movimientos pacifistas de los años 60.
La maquinaria apenas tardó unos 10 minutos en remover la arena y desmantelar por completo las figuras. Poco después del inicio de los trabajos, ya no se podía distinguir ninguna de las figuras con largas cabelleras y barbas, algunas dispuestas en círculo y rodeadas de flores. Los artistas necesitaron una semana de trabajo para dar forma a las esculturas.




