La movilización, que marca el cuarto día de protestas, tiene como objetivo denunciar el acuerdo de la Unión Europea con los países del Mercosur, que permite la compra y venta sin aranceles con América del Sur. Los manifestantes llegaron al centro de Tarragona cerca de las 12 del mediodía, pasando por la Plaza de la Imperial Tàrraco y la Rambla Nova.
Durante el recorrido, los agricultores realizaron varios parlamentos para explicar sus demandas de cambios en el acuerdo y una mayor implicación del Govern (Gobierno catalán). Tras la marcha, la treintena de tractores regresó al corte de la A-27, en los accesos al puerto de Tarragona, donde estaba previsto que pasaran la última noche de bloqueo.
“"Ya nos fuimos el año pasado, el 10 de febrero; esta vez nos iremos con la cabeza alta, porque hemos conseguido algo o porque vienen y nos aporrean, pero nos iremos orgullosos de haber aguantado los días que haga falta."
Esta mañana, agricultores y Govern han mantenido conversaciones telefónicas, aunque sin llegar a ningún compromiso en firme. Los manifestantes, que también mantienen cortes en la AP-7 en el Empordà y en la C-16 en el Berguedà, avisan que no desconvocarán las protestas y que podría haber más si no avanzan las negociaciones.
Como gesto hacia la ciudadanía, los agricultores del Alt Empordà decidieron abrir temporalmente el tramo de la N-II hasta las tres de la tarde para permitir el paso a las personas que querían apoyar la protesta.




