La gratuidad total de la C-32, implementada a raíz del colapso vial causado por el corte de la AP-7 a la altura de Gelida, finaliza parcialmente. A partir de la medianoche de este viernes, los conductores que viajen en sentido Barcelona deberán abonar el peaje correspondiente.
Esta decisión, tomada por el Servei Català de Trànsit, busca evitar el colapso de la C-32, ya que los carriles de la AP-7 en sentido Barcelona ya están abiertos al tráfico.
Sin embargo, la circulación en sentido Tarragona se mantendrá totalmente gratuita. Esta exención seguirá vigente mientras dure el corte total de la AP-7 en esa dirección, debido a las obras de reparación del muro derrumbado en Gelida.
En cuanto a las obras en Gelida, los trabajos avanzan a buen ritmo. Se prevé que la autopista pueda reabrir dos o tres carriles la semana del 9 de febrero, aunque la fecha final dependerá de las condiciones meteorológicas.




