La nieve caída ha resultado "perfecta" para cultivos como el avellano, el almendro, la vid y el algarrobo, ya que aporta el agua necesaria y contribuye a las horas de frío que el árbol requiere para descansar durante el invierno y brotar con fuerza en primavera. Claramunt explicó que, en cambio, los sembrados más jóvenes en lugares como Prades, donde las temperaturas bajaron de cero grados, podrían haberse visto afectados por el exceso de frío.
“"La nevada no nos ha afectado, a los cultivos leñosos les ha ido muy bien porque necesitaríamos mucho más frío."
Desde el sindicato se destaca que la combinación de las recientes lluvias (con unos 75 litros de agua caídos en zonas como Vilallonga del Camp) y el frío actual puede propiciar una buena cosecha de avellana, que necesita unas 400 horas de frío. Sin embargo, Claramunt advirtió que si la cosecha de este año no es buena, muchas fincas podrían terminar arrancando los avellanos.
Más allá de la climatología, el sector agrario lamenta la situación de los precios. El coordinador recordó que el precio del aceite y, especialmente, el de la algarroba han caído drásticamente. La algarroba, que hace tres o cuatro años se pagaba a 2 euros, ahora se encuentra a 35 céntimos, una situación que atribuye al exceso de intermediarios.
En el contexto de las movilizaciones, Unió de Pagesos apoya las acciones de Revolta Pagesa, incluida la protesta de este jueves contra el Tratado UE-Mercosur. Además, el sindicato ha convocado una quema de avellanos en Riudoms el próximo 19 de enero para denunciar la falta de agua y exigir celeridad en las obras de la planta de agua regenerada de la depuradora de Reus.




