La fosa, ubicada en el extremo noroeste del cementerio de Tarragona en el espacio destinado históricamente a los entierros no católicos, es una de las seis confirmadas en la ciudad. El objetivo de la exhumación es el estudio genético para contrastar el ADN con el de familiares que ya han aportado muestras.
Según la documentación, la mayoría de las personas inhumadas fueron víctimas de la represión franquista en Tarragona entre los años 1939 y 1944. Esta será la tercera fosa exhumada en la ciudad, tras otra en el cementerio y una en la zona de la Tabacalera en el año 2010.
“"Estamos contentos y agradecidos, pero también es doloroso, porque es el resultado de muchos años de lucha."
La Associació de Víctimes de la Repressió Franquista a Tarragona, presidida por Montserrat Giné, ha trabajado durante años para localizar familiares, logrando contactar con los de 15 personas hasta ahora. La asociación ha recogido muestras de ADN de familiares, incluyendo sobrinos y nietos, para superar las dificultades derivadas del paso del tiempo en el proceso de identificación.




