Los miembros de la plataforma, reunidos en asamblea, afirmaron sentirse traicionados por los gobiernos español y catalán, asegurando que los "han vendido" a las grandes empresas agroalimentarias sudamericanas. A pesar del revés, confirmaron que el corte del acceso principal al puerto tarraconense se mantendrá hasta el lunes, fecha prevista para la firma del acuerdo.
“"Confirma que los gobiernos no están del lado del pueblo. No tenemos más remedio que defender nuestros intereses y los de nuestra sociedad para mantener la agricultura y la seguridad y soberanía alimentaria."
Ramon Rojo, portavoz de Revolta Pagesa en el Camp de Tarragona, subrayó que el respaldo de la mayoría de países europeos al pacto ha generado un profundo malestar. Rojo también señaló que no les extraña el voto favorable del gobierno del Estado, ya que "desde el primer momento se posicionaron a favor".
Este viernes por la tarde, los agricultores tenían programada una reunión con el consejero de Agricultura, Òscar Ordeig, para expresarle directamente su rechazo. Además, han convocado una concentración en el centro de Tarragona para el domingo, buscando aumentar la presión.
Los manifestantes confían en que la presión de países contrarios al acuerdo, como Francia, Austria, Irlanda, Polonia y Hungría, pueda revertir la situación antes de la firma definitiva.




