El sabadellense Eduard Daza y su pareja, Irene Verdugo, decidieron a finales de diciembre aprovechar al máximo sus minivacaciones en Málaga, un hecho que resultó crucial. Inicialmente debían regresar a Madrid el domingo a las 18:40 horas, pero optaron por cambiar la reserva al último tren Iryo, que salía a las 20:40 horas.
“"Con mi pareja, que vive en Madrid, decidimos a finales de diciembre ir el fin de semana pasado a Málaga. En el último minuto, antes de hacer la reserva, cambiamos el billete por el último tren Iryo que sale de Málaga a Madrid, a las 20:40, para aprovechar un rato más las minivacaciones."
La alerta saltó en la estación de Málaga María Zambrano, cerca de las siete de la tarde, cuando las pantallas comenzaron a mostrar todos los trenes suspendidos. Al preguntar al personal de Iryo, se enteraron del descarrilamiento en la línea. En ese momento, Daza buscó información en la red social X y vio la magnitud de la tragedia, siendo conscientes de la suerte que habían tenido.
Ante la incertidumbre, la pareja decidió alojarse en un hotel cercano a la estación. Fueron de los primeros en conseguir habitación, ya que poco después la estación se llenó de medios de comunicación, la Cruz Roja y pasajeros reubicados. Para volver a casa, tuvieron que reservar vuelos para el lunes, con un coste que se disparó hasta los casi 400 euros por persona, muy superior a los 64 euros iniciales.
El número de víctimas mortales del accidente de trenes de alta velocidad en Córdoba ha ascendido a 41, según confirmó el martes el servicio de emergencias de Andalucía. Además, 39 personas continúan hospitalizadas, 13 de las cuales se encuentran en la UCI. Los servicios de emergencia continúan trabajando para recuperar cuerpos entre la chatarra del convoy.




