A pesar de la derrota por un ajustado 1-0 en el duelo final, el sentimiento en el equipo de Rubí es de orgullo absoluto por la trayectoria realizada. La final, disputada el domingo 19 de enero, estuvo marcada por las grandes actuaciones de los porteros de ambos conjuntos, en un partido descrito como un duelo de David contra Goliat.
Los rubinenses iniciaron el torneo en cuartos de final superando al Tres Cantos por 4-2. El partido se decidió en los últimos segundos gracias a un gol a puerta vacía de Pau Campuzano, que sentenció el marcador cuando los madrileños asediaban la portería catalana con un jugador más.
En las semifinales, el Cent Patins se impuso al Tenerife, segundo y tercer clasificados de la liga respectivamente, en un duelo donde la efectividad en las superioridades numéricas fue clave. Los de Rubí fueron claramente de menos a más hasta sellar el pase a la final.
El equipo luchó hasta el final y dejó una imagen excelente que refuerza la confianza de cara al tramo final de liga.
La excelente imagen dejada en la competición, enfrentándose a un equipo semiprofesional como el Molina Sport, refuerza la confianza del equipo de cara al tramo final de la liga, donde esperan mantener el buen rendimiento mostrado.




