Desde que la baliza V16 se hizo obligatoria para señalizar averías y accidentes en las carreteras españolas el 1 de enero, se han registrado varios casos de fraude y robos relacionados con el dispositivo de preseñalización geolocalizable. Esta tendencia se suma a las “grúas pirata” que intentan remolcar coches averiados que han utilizado el dispositivo.
Esta misma semana, agentes de la Policía Nacional culminaron la denominada operación V16 con la detención de un hombre de 39 años en León, presunto autor de más de una treintena de robos con fuerza en el interior de vehículos estacionados en garajes comunitarios. En la mayoría de los casos, el objetivo era sustraer la baliza.
“"Parar por una avería y no colocar la baliza conlleva una denuncia al ser obligatoria por ley desde que arrancó el año."
La investigación policial indica que estos robos están claramente motivados por la obligatoriedad de llevar la baliza V16. Esta motivación ha provocado robos similares en otros puntos de España, como Alicante y Murcia. Las balizas homologadas, con un precio de entre 30 y 50 euros, son fáciles de revender en el mercado negro, ya que no están personalizadas y todavía existe demanda de conductores que no las tienen.
Desde la Policía se recomienda a los conductores que no dejen efectos de valor a la vista y que tengan anotado el número de referencia de las balizas y cualquier objeto guardado en el vehículo. Esto permite imputar un delito al ladrón y facilitar la devolución del aparato a su propietario.




